PorLuisa García 0 comentarios

Los pies de los bebés son muy delicados y se debe tener mucho cuidado con lo que escoges para ponerle.

Algunos expertos aseguran que no es conveniente ponerle zapaticos a los bebés que no caminan, ya que los 26 huesitos de los pies de un bebé son cartílagos, no necesitan un zapato pesado y duro, aparte de ser muy incomodo, el pie se puede mal formar con las consecuencias que traerá a ese bebé cuando sea adulto. Lo que necesitan es protección y seguridad cuando empiezan a gatear y caminar, algo que los haga sentir seguros y no resbale en la etapa del gateo.
Clases de zapatos según su edad:
De 0 hasta que gatea: Los expertos no recomiendan calzado en esta etapa, a menos que sean extremadamente suaves, pero las medias y botines para bebé son la mejor opción.
Cuando comienzan a gatear: En esta etapa es muy conveniente ponerles zapaticos extra livianos que protejan su pie pero que no sean tan duros que puedan deformar su piecito.
Cuando comienza a caminar: Lo mejor son zapaticos con suelas flexibles pero antideslizantes, que les permitan sentir el suelo pero al mismo tiempo los protege de resbalones.
Sobre este tema, los expertos recomiendan que los niños puedan sentir la superficie por la cual caminan para el correcto desarrollo del pie. Este desarrollo termina a los cuatro años. Sin embargo un zapato de suela más dura protege el pie de los niños en superficies exteriores.
Recomendaciones a la hora de comprar zapaticos:
Se recomienda que sean unos zapatos suaves, flexibles y livianos, hechos en materiales naturales.
También al hacer la compra, recuerda que los huesos del pie del bebé son cartílagos, por lo tanto tienen que ser unos zapatos suaves, flexibles y livianos.
La mejor hora de comprar zapatos es en la tarde ya que es cuando los pies del bebé están más extendidos.
Recuerda que la suela no sea resbaladiza y el material natural.
Revisa que los zapatos no le queden demasiado grandes ni demasiado apretados. Para esto puedes ver si hay espacio al poner tu dedo meñique entre el talón y el zapato o, que el espacio entre la punta de su dedito gordo y la punta del zapatico sea del ancho de tu pulgar.
Cambia sus zapatos conforme van creciendo, si es cierto que los bebés crecen muy rápido, pero no es conveniente tenerlos con zapaticos apretados.
La suela debe ser tan flexible que permita un fácil movimiento de las articulaciones.