PorMargarita Touitou 0 comentarios

Creado por NESTLE® Colombia



A sus 3 años, tu hijo ya está en edad para comer los mismos alimentos que el resto de la familia. El compromiso ahora, para que adquiera un estilo de vida saludable que le permita continuar con su adecuado crecimiento y desarrollo, es enseñarle buenos hábitos alimenticios.

Por: Sandra Patricia Aguja Z.
Una buena nutrición es fundamental para cualquier ser humano, pero para los niños es indispensable, porque se encuentran en pleno crecimiento y desarrollo cognitivo. La responsabilidad que tienes con su nutrición es inmensa, ya su alimentación diaria debe aportarle todos los nutrientes que requiere para sus actividades diarias y sus exigencias de crecimiento y desarrollo.

En la variedad está el placer



Para que a tu hijo no le falten nutrientes básicos para su desarrollo, como el calcio, el hierro, el zinc, el magnesio y los ácidos grasos esenciales omega 3 y 6, entre muchos otros, debes asegurarte de proporcionarle, todos los días, una variedad de alimentos de un alto valor nutricional y en las porciones adecuadas para su edad. Para lograrlo, ten en cuenta los siguientes consejos:

  • Opciones nutritivas en cada comida. Para alcanzar este objetivo, sírvele alimentos de todos los grupos en cada una de sus comidas; por ejemplo, su almuerzo puede estar compuesto por una proteína (carne magra, pollo o pescado), una gran porción de verduras, un carbohidrato (cereales integrales, arroz, papa, pasta, lentejas, fríjoles…) y, como postre, una pequeña porción de fruta. Adicional a estos alimentos, no le puede faltar un producto lácteo.

  • Porciones adecuadas para su edad. Nunca tu niño de 3 años comerá las mismas porciones de su padre, deben ser acordes con su edad. Pero así sean proporcionales a la etapa de crecimiento en la que se encuentra, no esperes que siempre que le sirvas se coma todo. Cuando suceda, no lo obligues a comer lo que ya no quiera, porque puedes crearle problemas de alimentación. Es importante que tu hijo aprenda a identificar el momento en que se siente lleno, así como cuando tiene hambre, dos aspectos que pueden variar de acuerdo con su apetito, que no es igual de un día para otro.

  • Establécele horarios. Es el método para prevenir que tu hijo esté comiendo a cada rato y no se alimente bien. Los horarios deben cubrir 5 comidas diarias compuestas por desayuno, refrigerio, almuerzo, onces y comida. Adicionalmente, puedes darle un vaso de leche antes de acostarse. A sus 3 años aún es necesario que consuma como mínimo medio litro de leche al día.

  • Ten en cuenta sus preferencias. A esta edad es normal que comience a mostrar preferencias por ciertos alimentos y lo que hoy le gustaba mañana no. Si en algún momento tu hijo rechaza determinado alimento no conviertas la situación en un problema; dale la oportunidad de decidirse por los otros que tiene servidos en su plato. Lo importante es que no deje de comer y muchos alimentos proporcionan los mismos nutrientes.


Para que su panorama se amplíe y hasta cambie de opinión, tu ejemplo es imprescindible. Si tu hijo nota que llevas una dieta variada, en la que te sirves y disfrutas ese alimento que él ahora rechaza, tenderá a probarlo y comerlo. La receta es seguir sirviéndoselo, así sea en pequeñas porciones. Cuando le sigues dando la oportunidad, seguramente lo termine comiendo y hasta te pida más. Un truco para que su plato le resulte atractivo y aumente su apetito es llenarlo de colores, no todo tiene que ser verde.

  • Comidas en familia. Convierte sus comidas en un encuentro familiar y quita cualquier distractor, por ejemplo el televisor, lo ideal es que lo apagues. Al compartir con toda la familia, además de querer imitarlos en los alimentos que comen, también lo hará en los modales o normas sociales. Por eso, esta etapa es la perfecta para enseñarle normas básicas de educación en la mesa, como no hablar con la boca llena, a coger bien los cubiertos y a utilizar la servilleta.



¿Qué hacer y qué no?



Para que tu hijo avance en la conquista de su autonomía, sírvele sus alimentos y deja que coma, así no utilice correctamente los cubiertos, recuerda que a sus 3 años ya debe ser capaz de comer solo. Además, evita prepararle todas sus comidas licuadas o en puré. A esta edad tu hijo tiene sus dientes completos y puede masticar; entonces, sírvele la comida en trozos, pero no muy grandes.
Si quieres evitarle a tu pequeño tentaciones, prescinde de alimentos que no le aporten ni vitaminas ni minerales. Por eso, en tus compras no incluyas gaseosas o bebidas con sabores a frutas, así como alimentos ricos en azúcar, como dulces y pastelería, mejor llena tu cocina de frutas, verduras y productos lácteos, como leche, queso o yogur.